аЯрЁБс>ўџ ўџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџ§џџџўџџџўџџџ ўџџџ ўџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџRoot Entryџџџџџџџџ РF@Юžег#Р€WordDocumentџџџџџџџџ #CompObjџџџџџџџџџџџџbџџџџџџџџџџџџўџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџџha por el control de la jurisdicciѓn municipal de la misma clase de privilegiados pero con intereses contrapuestos: los seёores que su fuente principal de riqueza es la tributaciѓn por el derecho de pastos del mundo ganadero y mantienen una prohibiciѓn municipal de roturar tierras para la agricultura, y los oligarcas agrэcolas que desean ese control para lo contrario, es decir, permitir la roturaciѓn de pastizales para el cultivo en contra de los intereses ganaderos. Asэ, la lucha polэtica municipal en la edad media y en la edad moderna serс un enfrentamiento entre ricos ganaderos y ricos agricultores por el control de algo tan simple pero lucrativo como dar licencia o no de roturar tierras; como la lucha polэtica municipal de la edad contemporсnea es el enfrentamiento entre distintos grupos de constructores por el control de algo tan simple pero lucrativo ( que se lo digan al seёor Jesњs Gil) como la potestad de dar licencia o no de construcciѓn y dar o no la recalificaciѓn de suelo. Lo que se disputa no es el modo de organizaciѓn de la sociedad, sino mсs bien la reparticiѓn personal, familiar, raramente social, de los poderes en el interior de un marco inatacable. Una vez desaparecidas las causas de la inseguridad que reinaba en el siglo XV,a saber, la frontera militar con el Reino de Aragѓn y la frontera militar con el Reino de Granada, por la uniѓn polэtica del Reino de Castilla y del Reino de Aragѓn y por la conquista por ambos del Reino de Granada, no por ello la violencia natural de una sociedad de frontera, con un fuerte componente militar y pastoril desapareciѓ instantсneamente. Por esta razѓn, Murcia guardarс en el resto de Espaёa una imagen dudosa, alimentada por los refranes que ya se sabe. Este clima de inseguridad permanente seguirс dominando la щpoca moderna por tres motivos: un bandolerismo endщmico, agravado por perэodos de dificultades econѓmicas debidas a los azares climсticos, escasez de agua, dimensiones desmesuradas de los municipios y por las crisis del aparato estatal frecuentes. El segundo motivo es las ya referidas luchas de facciones en el interior de cada una de las comunidades por la conquista y el ejercicio el poder municipal. Y el tercer motivo es la puesta en entredicho del rщgimen seёorial allс donde estс establecido (la mitad del territorio regional). Tomсs Gonzсlez ч01фх+ ‚ џ JШЩъыЇЈЮЯ'()78ћїѓяыцтнйебЭЩХСНЙЕБ­ЉЅЁ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a ]a U]a ]a U]a ]a ]a ]a ]a ]a ч1хЩыЈЯ()8ќњјієђ№юьъ ч8ч8QџџџџџџџџAK@ёџNormala "A@ђџЁ"Default Paragraph Fontаџ@мЅe#Р ч8#Q,"l,"l"" " Њ=("ь"˜"Tю"=Times New Roman Symbol Arial ArialEL AFСN POR EL PODER MUNICIPAL:GANADEROS,AGRICULTORES Y CONSTRUCTORES.(I) Dice Guy Lemeunier en su libro "Los seёorios murcianos" que tras la ofensiva antiaristocrсtica de los Reyes Catѓlicos, se genera el hundimiento del marquesado de Villena(Jumilla) y el desvэo de la expansiѓn de los Fajardo(Mula,Alhama,Librilla,Cartagena) hacia las tierras granadinas y el realengo se extenderс sobre la mitad del territorio murciano. Ademсs, la mayorэa de los grandes seёorэos presentan un carсcter particular: son encomiendas de las гrdenes Militares (una de San Juan, una de Calatrava y ocho de Santiago :Totana,Caravaca,Moratalla,Cieza,Ricota,Calasparra,Archena ,Socovos,Yeste,Segura,Abanilla),cuyos titulares vitalicios cesan poco a poco de residir en la regiѓn e interfieren, por consiguiente, muy dщbilmente en la polэtica municipal salvo excepciones. El Comendador estс interesado sobre todo por el pago de una renta alimentada esencialmente por el diezmo eclesiсstico, gestionada por alcaides, administradores y arrendadores bajo el control del Consejo de las гrdenes y de la jerarquэa administrativa que depende de щl. Por tanto, la instituciѓn fundamental del Reino de Murcia no es, pues, el seёorэo, como en Valencia, sino el GRAN MUNICIPIO de realengo o de Orden Militar. Los seёorэos laicos no incluyen mсs que un habitante sobre diez y se encuentran estrechamente localizados y se pueden dividir en tres grupos: los mсs antigќos se remontan a los primeros tiempos de la Reconquista o, como mсs tarde, al siglo XIV. Es el caso de los numerosos seёorэos prѓximos a la capital(Molina,Ceuti,Alguazas,Cotillas,Alcantarilla) y de algunos otros antes enclavados en el marquesado de Villena. Algunos se han establecido sobre una poblaciѓn cristiana-vieja (Alhama, Librilla...), pero la mayor parte han retenido, atraэdo y protegido con mayor o menor eficacia a la poblaciѓn mudщjar. Asэ, en la щpoca moderna, el rщgimen seёorial estс ligado al problema morisco en Murcia; en segundo lugar el gran seёorэo de Mula, que se puede comparar con el de Jumilla, constituye un vestigio del mсximo avance feudal en la regiѓn durante el siglo XV. Debido a la extensiѓn y al poblamiento de los dos municipios citados, la cuestiѓn seёorial se platea en ellos en tщrminos peculiares; en tercer lugar los seёorэos formados en la щpoca moderna, favorecidos por la "venta de vasallos" a la que procediѓ la Monarquэa de los Austrias. Los casos de compras de jurisdicciѓn sobre una aglomeraciѓn ya constituida (provista o no de autonomэa municipal) son raros. Lo que se encuentra con mсs frecuencia son simples dominios agrэcolas erigidos en seёorэos jurisdiscionales( poder judicial, policial,territorial y de cobro de tributos) de manera pasajera o durable. Pero el mayor de los casos, se trata de empresas de colonizaciѓn realizadas sobre una base de donar la posesiѓn al colono y mantener la propiedad (seёorэos solariegos) y cuyos promotores obtienen, cuando la ocasiѓn lo permite, el tэtulo seёorial. Un ejempolo del primero serэa el seёorэo de Cotillas, del segundo el seёorэo de Mula y del tercero el seёorэo de Beniel. Entre los siglos XVI y XVIII, estos seёorэos fueron objeto de un cuestionamiento constante, cuestionamiento que fue casi siempre la demanda judicial de reversiѓn a la Corona. Los que se levantan en estos siglos contra sus seёores no son en general los campesinos, siempre en los lэmites de subsistencia (ya que no tienen los medios de financiar largos pleitos) como nos ha hecho creer la propaganda liberal y marxista posterior,sino mсs bien labradores acomodados y, sobre todo, oligarcas locales (el caso de la oligarquэa muleёa) o grandes propietarios forasteros. Es decir, los que reclaman la direcciѓn de los asuntos municipales y la seguridad de sus inversiones agrэcolas; unos privilegiados o que aspiran a serlo que se rebelan contra otros privilegiados concurrentes, los seёores. Las demandas judiciales, pleitos caros y muy largos, de incorporaciѓn a la Corona no tienen un mѓvil distinto a las reivindicaciones de autonomэa municipal,asegurada de hecho que no de derecho,de conseguir ser un municipio de realengo porque el rey es un seёor pero lejano y, por tanto, de hecho, jamсs interferэa en los asuntos municipales al contrario que el seёor local siempre interviniendo en dichos asuntos. Por tanto, no existe una lucha de clases sino una lucўџ џџџџ РF Documento de Microsoft Word 6.0 MSWordDocє9Вq