1¾«z./////0LA OBEDIENCIA A LA LEY FRENTE A LA OBEDIENCIA A UN HOMBRE Antonio Lastra en su libro "La naturaleza de la filosofía política" dice que la trilogía que le ha guiado en la redacción del mismo es: la ética kantiana, la literatura inglesa y el republicanismo americano. Así, tenemos una declaración de posición desde la cual abordará la obra de Leo Strauss. Realmente el libro debería llamarse " La democracia como estado de naturaleza en la filosofía política de Leo Strauss frente al republicanismo como la autorrestricción de la libertad natural en base a normas racionales que gobiernen la acción social". Pero resultaría demasiado largo como título aunque es la tesis principal que guía toda la obra. La tesis se podría desglosar así: la democracia es el estado de naturaleza, es decir, la libertad natural sin restricciónes. En el lado totalmente opuesto estaría la dictadura soberana que consiste en limitar el alcance de la libertad natural por la imposición del Estado. La síntesis de estas dos posiciones extremas como son la democracia (la libertad sin restricciones) y la dictadura (limitar la libertad por la imposición del Estado) sería el republicanismo que consistiría en limitar la libertad como en la dictadura pero por la propia capacidad individual de restricción como en la democracia. Por tanto, el republicanismo como obediencia a la ley frente a la monarquía como obediencia a un hombre sería el hilo conductor que pretende probar como la alternativa a la anarquía que supone la democracia no es la dictadura soberana irracionalista sino el republicanismo racional. Toda la obra de Leo Strauss va dirigida a probar esta posibilidad y dedicó su vida a ello hasta que en 1973 la vida misma le abandonó. De la pregunta por la justicia que respondía la filosofía política clásica se va a la pregunta por a qué autoridad se debe obedecer de la filosofía política moderna. Strauss va a intentar toda su vida superar la modernidad retornando a la filosofía política clásica, es decir, superar la pregunta de a qué autoridad se debe obedecer porque las distintas repuestas han traido el desastre de enfrentamientos de la historia moderna y volver la la más razonable de cuál es la organización justa de la ciudad para evitar que haya conflictos, pregunta por la Justicia que, por ejemplo, atraviesa toda "La República" de Platón. La solución para los clásicos estaba en la obediencia a la ley y también para el Antiguo Testamento, es decir, para el judaismo y para los que retornaron al Antiguo Testamento rechazando el Nuevo Testamento, los protestantes. La obediencia a un hombre que supone el catolicismo, a Jesucristo y a su vicario el Papa, y por extensión, al que el Papa elige como su representante en un territorio como es al Rey y todos sus delegados, es sustituido por la obeciencia a la Ley que representa la ley de Moises del Antiguo Testamento.La obediencia a un hombre es siempre irracional, la obediencia a la Ley es siempre racional. De aquí el carácter racional del judaismo y su versión moderna, el protestantismo y su heredero el republicanismo. El uniforme de los primeros republicanos victoriosos de la historia moderna, los puritanos de Cromwell, no es de extrañar que fuera la vestimenta de los judios medievales. Con estas relaciones podemos ahora entender que tienen que ver la ética kantiana, la literatura inglesa y el republicanismo americano. La relación está en que esta trilogía tiene una conexión común como es la defensa de la racionalidad de la ley como la única legítima restricción de la libertad natural. Racionalidad de la ley fundamentada por Kant filosóficamente, poetizada por la literatura inglesa y llevada a su realización por los republicanos americanos en la Constitución de los Estados unidos de América. Leo Strauss hizo un esfuerzo por eliminar de la reflexión sobre la organización de la ciudad, es decir, de la filosofía política, todo lo que supone el subjetivismo moderno inaugurado por Rousseau que lleva inevitablemente al anarquismo o, lo que es lo mismo,a la democracia. Por ello podemos definirlo como un pensador conservador en el mejor sentido del término. Como un pensador reaccionario contra la mitología rousoniana de la bondad natural del hombre que lleva a la democracia y, a lo que es lo mismo, la anarquía.Debemos aclarar que el régimen que nosotros vivimos en España desde esta conceptualización sería republicano, es decir, basado en la obediencia a la Ley que emana del Parlamento, Asambleas Regionales y Corporaciones Locales (de ahí el nombre de Estado de Derecho) y jamás debemos conceptualizarlo como democracia porque eso supondría en gobierno del pueblo en armas, es decir, el Anarquismo, cosa que como es evidente no sucede. En esencia este es el resumen de todo lo que esta en juego es este libro, prácticamente de historia de la filosofía, porque lo que Strauss pensó lo hizo desde un repaso en profundidad de toda la historia del pensamiento político que le llevó a quedarse en los griegos, creadores de las primeras reflexiones sobre la organización de la ciudad porque hasta ellos todas las ciudades sólo un hombre la organizaba y a ellos les tocó, por circunstancias muy largas de relatar, ser los primeros ciudadanos de la historia de la humanidad, y, por primera vez, tuvieron que organizarse ellos mismos durante seiscientos años, sin que nadie se lo impidiera hasta que lo hicieron los romanos allá por doscientos años antes de Cristo.Pero tiempo suficiente para que pensaran todas las preguntas y todas las respuestas a los eternos problemas de organización que da vivir en ciudades. 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