MITOLOGÍA
* Mito:
palabra, fábula o narración
* Mitos
griegos: numerosos y variados
* Contenido
* Mitología
/ religión
* Dioses
olímpicos o mayores:reuniones en asambleas/banquetes
* Dioses
menores
* Héroes
* Cosmogonía
* Teogonía
* Océano - Tetis
* Hiperión - Tea
·
Sol
·
Luna
·
Aurora
* Ceo - Febe
·
Leto
* Saturno - Ops (=Cibeles)
·
Olímpicos
o
Vesta
o
Ceres
o
Juno
o
Orco
o
Neptuno
o
Júpiter
o
Distribución
del poder: Orco, Neptuno, Júpiter
* Titanomaquia y Gigantomaquia
* Los
Olímpicos: primera generación
·
Vesta
§
Diosa
del hogar
§
Virgen
eterna
§
Símbolo
sagrado: el fuego
o
Ceres
§
Diosa
de la tierra cultivada
§
Con
Júpiter tiene a Prosérpina
§
Enseña
a hombres a sembrar y recolectar
§
Símbolo
sagrado
·
Corona
de espigas
·
Cuerno
de la abundancia
·
Hoz
o antorcha en mano
o
Orco
§
Dios
de los Infiernos, reparto del imperio universal
§
Poseía
un casco que le hacía invisible, regalo ciclópeo
§
No
es olímpico
§
Atributo:
el cetro
o
Neptuno
§
Dios
del mar, reparto del imperio universal
§
Cíclopes
le regalaron el tridente
§
Creador
del caballo, en disputa con Minerva
o
Juno
§
Protectora
del matrimonio y esposa de Júpiter
·
Celosa
y violenta
§
Participante
en el concurso de la manzana
§
Símbolos:
cetro, pavo real y granada
o
Júpiter
§
Dios
supremo, dios de la luz
§
Rey
del cielo, reparto del imperio universal
§
Portador
del trueno y rayo, regalo ciclópeo
§
Símbolos:
trueno y rayo, águila, entronado
§
Innumerables
correrías amorosas
* Los
Olímpicos: segunda generación
·
Fruto
de uniones de Júpiter-diosas o mortales
·
Júpiter-Diosas
§
Con
Metis (=Prudencia)
·
Minerva
o
Nacida
de la cabeza de Júpiter
o
Diosa
de la sabiduría y guerrera
o
Patrocina
ciudad de Atenas
o
Diosa
virgen (con Vesta y Diana)
o
Armada
con casco,lanza,escudo...
o
Animal
sagrado: la lechuza
§
Con
Temis (=Equidad)
·
Horas:
Disciplina, Justicia y Paz
·
Parcas,
portadoras del destino
§
Con
Juno
·
Juventud
·
Ilitía
·
Marte
o
Dios
de la guerra
o
Sin
esposa; amante: Venus
o
Armado
con casco,lanza,escudo
o
Animal
sagrado: lobo
·
Vulcano
o
Engendrado
por Juno sólo
o
Dios
del fuego,ingeniero/artesano
o
Ayudado
por Cíclopes forja armas
o
Descuidado
y cojo; esposo de Venus
§
Con
Eurínome
·
Gracias
o
Aglaya
(=resplandeciente)
o
Eufrósine
(alma bella)
o
Talía
(=floreciente)
o
Primitivos
espíritus de la vegetación
o
Esparcen
alegría en los corazones
§
Con
Ceres
·
Prosérpina
(mito de las 4 estaciones)
§
Con
Mnemósine (=memoria)
·
9
Musas
o
Clío
(=gloriosa)
o
Euterpe
(=deliciosa)
o
Talía
(=floreciente)
o
Melpómene
(=celebrada en cantos)
o
Terpsícore
(=deliciosa danzante)
o
Érato
(=adorable)
o
Polihimnia
(=cantora e himnos)
o
Urania
(=celeste)
o
Calíope
(=bella voz)
§
Orfeo
§
Con
Leto
·
Difícil
alumbramiento
·
Apolo
o
Dios
de la belleza masculina y artes
o
Dios
de la adivinación
o
Múltiples
amores (p.ej. Dafne)
o
=Sol
o
Atributos
§
Trípode
§
Lira
§
Corona
de laurel
o
Animal
sagrado: cuervo,ciervo,cisne
·
Diana
o
Diosa
de la castidad y caza
o
Armada
con arco y carcaj
o
Animal
sagrado: cierva
o
=Luna
o
Júpiter-Mortales
§
Con
Io
§
Con
Dánae
·
Júpiter
se transforma en lluvia de oro
·
Perseo
o
Mata
a Gorgona
o
Se
casa con Andrómeda
o
Descendencia:
Alcmena – Júpiter
§
Hércules
§
Con
Europa
·
Júpiter
la rapta transformado en toro
·
Ariadna
o
Esposa
de Baco
§
Con
Sémele
·
Líber
o Baco
o
Nacido
del muslo de Júpiter
o
Dios
el vino
§
Bacanales
o
Dios
del teatro
§
Con
Leda
·
Dióscuros,
Castor y Pólux
·
Helena
§
Con
Electra
·
Descendencia
troyana
o
Eneas
§
Con
Maya
·
Mercurio
o
Dios
de los ladrones,comerciantes,caminos
o
Dios
mensajero
o
Representado
con sandalias o sombrero alado
§
Con
Venus
·
Cupido
TEXTOS
Genealogía de los
doce dioses olímpicos
Me parece que Homero y Hesíodo han vivido 400 años antes
que yo, y no más. Ellos son los que crearon una teogonía para los griegos,
dieron los sobrenombres a los dioses, distribuyeron entre ellos honores y
atribuciones y dibujaron sus figuras.
En un principio existió el Caos, después Gea, de ancho
pecho, morada segura de todos los inmortales que habitan las cumbres del nevado
Olimpo... De Gea nació Urano estrellado... Mas tarde dio a luz a Océano, fruto
de su unión con Urano... Después nació Crono...
Rea, sometida a Crono, tuvo hijos gloriosos: Hestia;
Deméter; Hera, la de áureas sandalias; el poderoso Hades, que mora en las
mansiones subterráneas con un corazón implacable; el estruendoso Posidón, y el
próvido Zeus, padre de los dioses y de los hombres, que con su trueno estremece
la anchurosa Tierra.
Zeus subió al lecho de Deméter, nutricia de muchos,
la cual parió a Perséfone de blancos brazos.
Leto, después de su unión con Zeus, tuvo a Apolo y a
Artemis, los descendientes más deseables del linaje de Urano.
Por último, Zeus tomó por esposa a la engreída Hera.
Ella dio a luz... a Ares..., fruto de su unión con el rey de los dioses y de
los hombres.
Zeus, de su cabeza, hizo salir a Atenea, la de ojos
de lechuza, terrible, belicosa, conductora de ejércitos, invencible, venerable,
a quien agradan los tumultos, las guerras y las batallas.
Hera dio a luz al ínclito Hefesto, sin contacto
carnal, porque estaba irritada y enfadada contra su esposo...
La atlántida Maya, después de compartir con Zeus su
sagrado lecho, diole un hijo glorioso, Hermes, el heraldo de los inmortales.
Sémele, hija de Cadmo, después de unirse a Zeus por
amor, dio a luz al ilustre Dioniso, el regocijador dios inmortal, hijo de una
mortal.
La castración de
Urano.
Gea se alegró mucho en su corazón. Colocó a su hijo
en oculta emboscada. Puso en sus manos una hoz de afilados dientes y le
instruyó en todo el engaño. Llegó el poderoso Urano, trayendo con él la noche,
se extendió en torno a la tierra, deseoso de amor, y la cubrió por completo. El
hijo, desde el escondite, le alcanzó con la mano izquierda, con la mano derecha
cogió la enorme hoz, larga de afilados dientes, y en un instante cortó los
genitales de su padre, luego los arrojó tras de sí para que se dispersaran.
Nacimiento de
Afrodita.
El mar los transportó durante mucho tiempo. En
torno, una blanca espuma salía de la piel inmortal. En medio de ella se formó
una doncella. Primero se acercó a la divina Citera y desde allí se dirigió a Chipre
rodeada de olas. De allí salió a tierra la veneranda y bella diosa, y al paso
de sus pies delicados iba creciendo la hierba. A ella los dioses y los hombres
la llaman Afrodita (diosa nacida de la espuma y también Citerea de hermosa
corona) porque brotó de la espuma, y Citerea porque se dirigió a Citera y
Ciprogénea porque nació en Chipre... La acompaño Eros y el bello Hímero desde
que nació.
Nacimiento de Zeus.
Se lo entregó a los Curetes y a las ninfas Adrastea
e Ida para que lo criasen. Por tanto, ellas alimentaban al niño con la leche de
la cabra Amaltea, mientras los Curetes armados custodiaban a la criatura en la
cueva y entrechocaban los escudos con las lanzas para que Cronos no oyera la
voz del niño. Y Rea, envuelta una piedra en pañales, se la daba a Cronos para
que se la tragara como si fuera el niño recién nacido.
Ésta le dio a Cronos un bebedizo que le obliga a
vomitar primero la piedra y después los hijos que había devorado.
La titanomaquia.
Zeus, dando muerte a Campe que los vigilaba, desató
sus ligaduras. Entonces los Cíclopes dieron a Zeus el trueno, el relámpago y el
rayo; a Plutón el yelmo (invisible) y a Posidón el tridente. Armados así vencen
a los Titanes y encerrándolos en el Tártaro pusieron como guardias a los
Hecatónquiros.
Atlas, por las regiones occidentales, permanece en
pie sosteniendo sobre sus hombros la columna existente entre el cielo y la
tierra, trabajo no fácil de soportar.
El reparto del poder.
Posidón.- Tres somos los hermanos nacidos de Crono, a los que Rea parió;
Zeus, yo y Hades el tercero, que reina sobre los muertos. En tres lotes fue
dividido todo, y a cada uno le tocó su parte de honor. Yo obtuve, tras el
sorteo, el habitar para siempre el canoso mar; Hades obtuvo la oscura región de
las brumas y a Zeus le tocó el ancho cielo, en el éter y las nubes. Mas la
tierra y el Olimpo es justamente bien común de todos los tres.
La gigantomaquia.
La Tierra produjo unos partos feroces, unos
monstruos colosales, los Gigantes, que habían de atreverse a marchar contra la mansión
de Júpiter. Les había dado mil manos y serpientes por piernas, diciéndoles:
"Levantad las armas contra los grandes dioses". Los Gigantes se
disponían a amontonar montañas hasta las altas estrellas y provocar al gran
Júpiter con la guerra.
La tifonomaquia.
Tenía unos muslos enormes y forma humana, tales que
sobrepasaba todas las montañas y la cabeza muchas veces topaba con las
estrellas; tenía unas manos que extendidas una alcanzaba el occidente y otra el
oriente... Tal y tan enorme era Tifón que arrojando rocas ardientes se dirigía
contra el mismo cielo con gritos y resoplidos y arrojaba además un fuerte
huracán de fuego por la boca.
Al escaparse a través del mar siciliano, Zeus le
echó encima el monte Etna en Sicilia, que es enorme y desde entonces acá dicen
que brotan bocanadas de fuego por los rayos arrojados.
Era un tiempo en el que existían los dioses, pero no
las especies mortales. Cuando a éstas les llegó marcado por el destino el
tiempo de la génesis, los dioses las modelaron en las entrañas de la Tierra,
mezclando tierra, fuego y cuantos materias se combinan con fuego y tierra.
Cuando se disponían a sacarlas a la luz, mandaron a Prometeo y a Epimeteo que
las revistiesen de las facultades distribuyéndolas convenientemente entre
ellas. Epimeteo pidió a Prometeo que le permitiese a él hacer la
distribución... Con este permiso empieza a distribuir. Al distribuir, a unos
les proporcionaba fuerza, pero no rapidez, en tanto que revestía de rapidez a
otras más débiles. Dotaba de armas a unas, en tanto que parar aquellas a las
que daba una naturaleza inerme, ideaba otra facultad para su salvación. A las
que daba un cuerpo pequeño, les dotaba de alas para huir o de escondrijos
para guarecerse, en tanto que a las que
daba un cuerpo grande, precisamente, mediante él, las salvaba.
Ve a Narciso cuando empujaba hacia sus redes a los
tímidos ciervos la ninfa de voz sonora que no sabe callar cuando alguno habla,
ni aprendió a hablar la primera, Eco, que repite los sonidos. En aquel entonces
Eco tenía cuerpo, todavía no era sólo una voz; y, aunque parlanchina, no tenía
otro uso de su boca distinto del que tiene ahora, para poder volver a decir las
últimas palabras de todo lo que se le decía. Esto lo había hecho Juno, porque,
cuando había podido sorprender a las ninfas que, a menudo, en los montes, se
abandonaban a las caricias de su esposo Júpiter, ella con astucia retenía a la
diosa con su larga conversación mientras huían las ninfas. Cuando la hija de
Saturno se dio cuenta de ello, dijo: "Se te concederá un uso muy limitado
de esta lengua por la que he sido burlada: un brevísimo uso de la palabra".
Confirma esta amenaza con la realidad; sin embargo, ella dobla las voces
emitidas al final y repite las palabras oídas.
Los amores de Zeus.
Júpiter, en figura de toro, ofreció su lomo a la
muchacha tiria y llevó falsos cuernos en la frente. Ella sujetaba con la
derecha la crin del toro y con la izquierda su capa, y el propio miedo le
prestaba un extraño atractivo. El viento le abombaba el regazo, el viento
agitaba su cabellera rubia(... Muchas veces encogió sobre el agua sus pies de
niña y temió el contacto del agua que salpicaba; muchas veces el dios prudente
agachó hasta el agua su lomo para que ella pudiese agarrarse más fuertemente a
su cuello. Al arribar a la playa se puso de pie Júpiter sin ninguna clase de
cuernos, transformándose de toro en dios. El toro pasó al cielo; a ti, muchacha
sidonia, te dejó embarazada Júpiter y la tercera parte de la tierra lleva tu
nombre.
A Acrisio, que había consultado un oráculo sobre el
nacimiento de hijos varones, le respondió el dios que de su hija nacería un
niño que le daría muerte a él. Temiendo esto Acrisio preparó bajo tierra una
habitación blindada y puso vigilancia a Dánae... Zeus transformándose en lluvia
de oro, se derramó a través del techo llegando hasta el seno de Dánae. Cuando
más tarde Acrisio se enteró de que ella había dado a luz a Perseo, no creyó que
hubiese sido seducida por Zeus y metiendo a su hija junto con el niño en una
cesta los arrojó al mar.
Apolodoro,Biblioteca Mitológica, II, IV, 1
Cuando se presentó Anfitrión y vio que su mujer no
se mostraba atenta con él, le preguntó el motivo; dijo entonces ella que ya
había venido la noche anterior y se había acostado con ella y comprendió él por
Tiresias que Zeus se había unido con ella. Alcmena dio a luz a dos niños, uno
para Zeus, Heracles,... y otro para Anfitrión, Ificles.
A Ganímedes lo raptó Zeus a causa de su belleza
mediante un águila y lo situó en el cielo como copero de los dioses.
Apolodoro,Biblioteca
Mitológica, III, XII, 2
Los celos de Hera.
ZEUS.- ¿Conoces a la hermosa hija de Ínaco, Hermes?
HERMES.- Sí, te refieres a Io.
ZEUS.- Pues ya no es una muchacha sino una ternera.
HERMES.- Eso es extraordinario. ¿De qué manera se produjo
el cambio?
ZEUS.- Hera la ha metamorfoseado en un ataque de
celos; pero además ha tramado una terrible novedad; ha puesto junto a ella un
pastor que se llama Argos, que tiene cien ojos y la vigila y nunca duerme.
HERMES.- Está bien, ¿qué tenemos que hacer nosotros?
ZEUS.- Vete volando a Nemea, pues allí es donde
Argos pastorea, y mátalo.
Las disputas de Zeus
y Hera.
ZEUS.- ¿Es que no te acuerdas de cuando fuiste
colgada de lo alto y puse a tus pies sendos yunques y eché alrededor de tus
manos una cadena de oro irrompible? Y tú permanecías colgada en el éter y en
las nubes, y los demás dioses andaban indignados por el Olimpo; mas no podían
acudir a tu lado y soltarte.
Los amores de
Posidón.
Cuando Posidón quiso tomar a Anfítrite por esposa,
ella procurando con celo guardar su virginidad, lo evitó huyendo hacia Atlas.
De suerte que también la mayoría de las nereidas mientras ella estuvo oculta se
escondían. Posidón mandó a muchos buscadores, entre ellos, también, al delfín;
errante a lo largo de las islas de Atlas, tras toparse con ella la denunció y
la condujo ante Posidón, quién se casó con ella y estableció muchos honores en
el mar para el delfín: designó que fuera sagrado y colocó en el cielo el
conjunto de su figura.
Posidón vencido.
Posidón.- Ni siquiera te acuerdas de aquellas
calamidades que pasamos, solos los dos entre los dioses, alrededor de Ilión, cuando
fuimos, por orden de Zeus, a servir a sueldo durante un año a Laomedonte. Él
tenía el mando y nos daba órdenes. Por cierto, yo construí para los troyanos
una muralla alrededor de su ciudad, una muralla ancha y muy hermosa, a fin de
que la ciudad fuera impenetrable; y tú, Febo, apacentabas los negros bueyes de
paso rodante en los valles del boscoso Ida, el de numerosos pliegues. Más
cuando las gozosas estaciones trajeron ya el plazo del pago entonces el
terrible Laomedonte nos arrebató violentamente la soldada y nos despidió con
amenazas... Partimos los dos de vuelta con el corazón afligido, indignados por
la soldada que nos prometió y no pagó.
El rapto de
Prosérpina.
Perséfone, la de hermosos tobillos, jugaba con sus
amigas de florido seno, las hijas de Océano, cogiendo en el tierno prado
azafrán, hermosas violetas, linos, jacintos, rosas y narcisos, que la tierra
había engendrado por voluntad de Zeus para cautivar a las niñas de sonrosado
rostro. De pronto mientras estaba arrancando un narciso, bajo sus manos se
abrió la tierra y de ella brotó el dios que a muchos humanos acoge, el hijo de
Cronos, el cual la sujetó por la cintura y la izó sobre su carro de oro tirado
por yeguas inmortales, en tanto que ella, recalcitrante, lanzaba fuertes gritos
e invocaba al gran padre Zeus, poderoso y excelso. Pero nadie entre los dioses
y entre los hombres mortales oyó sus voces. Tan sólo Hécate de luminosa
diadema, la hija de Perses que cándida tiene la mente y el divino Helios, hijo de
Hiperión, oyeron los alaridos.
Júpiter, para acomodar la diferencia que había entre
Plutón y Ceres, ordenó que Prosérpina viviera seis meses del año con su marido
y los otros seis con su madre.
El reino de Hades: el
mundo de ultratumba.
Una profunda caverna de vasta abertura, protegida
por un lago negro y las tinieblas de los bosques.
Guarda aquellas aguas y aquellos ríos el horrible
barquero Caronte, cuya suciedad espanta; sobre el pecho le cae desaliñada barba
blanca, de sus ojos brotan llamas; una sórdida capa cuelga de sus hombros,
prendida con un nudo; él mismo maneja su negra barca con un garfio, dispone las
velas y transporta en ella los muertos.
El Tártaro y los
Campos Elíseos.
Eneas ve al pie de una roca que se extiende a la
izquierda una gran fortaleza, rodeada de triple muralla, que el rápido
Flegetón, río del Tártaro, circunda de ardientes llamas, arrastrando en su
corriente resonantes peñas; enfrente se ve una puerta enorme y con jambas de un
acero tan duro que ninguna fuerza humana, ni aún la espada de los mismos
dioses, podrían derribarlas... Se oyen allí de continuo gemidos y crueles
azotes y el rechinar del hierro y ruido de cadenas arrastradas... Al punto de
pronunciada la sentencia, la vengadora Tisífone, armada de un látigo, azota e
insulta a los culpados y presentándoles con la mano izquierda sus fieras
serpientes, llama a la turba cruel de sus hermanas.
Y a mí por ser obediente siempre al dulce Amor, la
propia Venus me llevará a los Campos Elíseos. Aquí las danzas y los cantos
prosperan y, revoloteando sin cesar, trinan dulce melodía con su clara garganta
las aves; produce canela la campiña sin necesidad de cultivo, y por doquier
florece la tierra generosa con rosas perfumadas, y grupos de jóvenes,
confundidos con muchachas delicadas, juegan y con frecuencia mezcla combates el
amor.
Tibulo, Elegías, I, 3.
Atenea.
Palas Atenea, protectora de ciudadelas a la que con
Ares, importan las bélicas acciones, las ciudades saqueadas, el griterío y las
batallas.
Fue la primera que enseñó a los artesanos que
pueblan la tierra a hacer carrozas y carros variadamente adornados de bronce.
Fue ella la que les enseñó a las doncellas de piel delicada, en sus aposentos,
espléndidas labores, inspirándoselas en el ánimo a cada una.
Zeus se unió a Metis, que se cambiaba en muchas
formas para evitar la unión y estando ya encinta se la tragó, puesto que se
decía que ella daría a luz a un niño, después
de la muchacha que estaba a punto de nacer, el cual sería soberano del
cielo. Y temeroso de esto se la tragó. Cuando llegó el momento del nacimiento, Prometeo,
o según dicen otros, Hefesto golpeó su cabeza con un hacha y salió Atenea,
armada, desde el extremo de la cabeza hacia el río Tritón.
Apolodoro,Biblioteca Mitológica, I, 111, 6
La fábula de Aracne.
Ni Palas ni la Envidia podían reprochar aquella
obra; la rubia y varonil doncella se dolió del éxito y rasgó la bordada tela. Y
como aún tenía en sus manos la lanzadera, golpeó la frente de Aracne. La
infeliz no soportó aquello y con decisión se ahorcó. Compadecida Palas, suavizó
el cruel destino de la que estaba colgada y le dijo: "Vive, miserable,
pero siempre suspendida y que ese mismo castigo alcance a toda tu raza, hasta
tus últimos nietos". Después al marcharse, la rocía con los jugos de una
hierba de Hécate y los cabellos al contacto de la fatal ponzoña, cayeron en
seguida y con ellos la nariz y las orejas, su cabeza se hace pequeñísima, así
como también todo su cuerpo; a sus costados se le adhieren como unos endebles
dedos en lugar de piernas y todo el resto es un vientre; y de él saca, sin embargo,
un hilo y convertida en araña, se dedica, como antes, a tejer sus telas.
Los amores de Afrodita.
Cuando le vio Venus, quedó enamorada para
siempre.... El flechazo disparado por su propio hijo ha sido profundo. Sin pensar
ni sentir sino para Adonis, desertó la diosa del Olimpo... Seguía a Adonis por
cumbres, valles, bosques y laberintos, en cacerías de animales fieros que le
asustaban más que por ella por el daño que podrían causar a su amado. "No
ataques jamás -le aconsejó- a los
animales a quienes la naturaleza dio armas para defenderse"...
Apenas terminó de hablar, Venus, marchó a su
carroza de viento tirada por cisnes. Adonis no atendió los consejos de su amante, y como sus perros
hubieran sacado del bosque un jabalí feroz, le disparó un flechazo. Enfurecida
la bestia, persiguió a Adonis. Gritó, se descompuso el audaz... Al fin fue alcanzado y privado de la vida.
Así que Zeus le infundió en el ánimo el dulce deseo de
Anquises, que por entonces en los elevados montes del Ida apacentaba sus vacas,
semejante en su porte a los inmortales. Nada más verlo, la risueña Afrodita se
enamoró de él y desaforadamente se apoderó de su ánimo el deseo.
Anquises, el más glorioso de los hombres mortales...
Tendrás un hijo que reinará entre los troyanos y les nacerán hijos a sus hijos,
sin cesar. Su nombre será Eneas... A él, tan pronto como vea la luz del sol, lo
criarán las Ninfas montaraces, que habitan este monte elevado y sacratísimo...
Y yo el quinto año vendré trayendo a tu hijo.
Así el hijo del valeroso Anquises, tras dejar a los
enemigos la ciudad incendiada por inmenso fuego, cogió a su hijo y a su padre y
se los llevó, a uno colocándoselo, con ayuda de las manos, sobre sus anchos
hombros por causa de la infortunada vejez que padecía; al otro cogido de su
tierna mano, que apenas tocaba el suelo con los pies, lo llevaba fuera de la
horrísona batalla.
El juicio de Paris.
En la boda de Peleo Júpiter convocó a todos los
dioses excepto a Eris, esto es, la Discordia, quien al presentarse más tarde
inesperadamente y no ser admitida al banquete, lanzó desde la puerta a los
asistentes una manzana y dijo que se la llevara la ×más hermosa.
Ellas prometieron a Alejandro darle regalos; así
Hera le prometió que si era ella la elegida, le concedería el reino sobre todos
los hombres; Atenea le prometió la victoria en la guerra y Afrodita el
matrimonio con Helena.
Apolodoro,Biblioteca Mitológica, epítome,
III, 2
Vulcano.
El que, con Atenea la de ojos de lechuza, enseñó
espléndidos oficios a los hombres sobre la tierra, hombres que antes habitaban
en grutas en los montes como fieras, ahora, instruidos en los oficios por
Hefesto, pasan cómodamente la vida en sus propias moradas.
El adulterio de
Afrodita.
El Sol, que todo lo ve, había descubierto los amores
adulterinos de Venus, mujer de Vulcano y el apuesto Marte. Sin aguardar mucho
tiempo Febo puso en antecedentes de la deshonra al desgraciado marido. Este que
estaba en la fragua, se puso inmediatamente a forjar una red sutilísima de
hierro. Cuando estuvo acabada, la tendió alrededor del lecho de su mujer de
manera tan sutil como los cazadores hacen con las suyas. Con la noche llegaron
los amantes, se acostaron y ... la red se cerro en torno a ellos. Vulcano llama
a todos los dioses para que contemplen a los adúlteros, y los dioses pasan unos
momentos de regocijo con la facha innoble que en el lecho tienen los amantes.
Ares no siempre
vencía en la batalla.
Atenea retrocedió y cogió con su robusta mano una
piedra negra, rugosa y grande... Y con ella dio al impetuoso Ares en el cuello
y le soltó los miembros. Cayó él, sus cabellos se cubrieron de polvo y sus
armas resonaron en torno. Rompió a reír Palas Atenea.
Apolo.
Apolo es todo él oro y riqueza. Siempre es hermoso,
siempre es joven. Ni el más mínimo bozo cubrió jamás las tiernas mejillas de
Febo. Sus cabellos derraman por tierra esencias perfumadas.
Artemis.
Tampoco a la estrepitosa Artemis, la de las áureas saetas,
la somete jamás al yugo del amor la risueña Afrodita. Pues le agrada el arco,
abatir fieras en los montes, las formingues, los coros y los penetrantes
griteríos de invocación, así como las arboledas umbrías.
La venganza de Artemis.
Duro gesto el de Diana entonces. No teniendo a mano
las flechas, se contentó con arrojar agua al rostro de Acteón, mientras le
decía el presagio de su desgracia: "Intenta, a ver si puedes, ir diciendo
que has visto a Diana desnuda". Instantáneamente, en la frente de Acteón
empezaron a brotar cuernos de ciervo; se alargaron su cuello y su cabeza; sus
manos se transformaron en patas. Una extraña timidez, que le aconsejaba huir,
le invadió. Se miró en las aguas y se quedó aterrado.
Hermes.
Así que la Ninfa parió un niño versátil, de sutil
ingenio, saqueador, ladrón de vacas, caudillo de sueños, espía de la noche,
vigilante de las puertas que rápidamente iba a realizar gloriosas gestas ante
los ojos de los dioses inmortales.
Hazañas de Hermes.
Estando éste envuelto en pañales en su cuna, se
escapó y se fue hacia Pieria y robó las vacas que apacentaba Apolo. Para no ser
descubierto por las huellas, ciñó calzado a las patas de las vacas y las llevó
a Pilos y el resto las ocultó en una cueva, sacrificó dos y clavó sus pieles en
las rocas; de la carne se comió una parte y otra parte la quemó...
Y se fue rápidamente a Cilene, donde encontró una
tortuga que estaba comiendo ante la cueva; la limpió, tensó las cuerdas de las
vacas sacrificadas en la concha y operando así inventó la lira y el plectro...
Hermes guió a Apolo a Pilos y le restituyó las
vacas. Pero cuando Apolo oyó la lira, se la cambió por las vacas. Mientras
Hermes las apacentaba, fabricó también una flauta pastoril y tocó; entonces
Apolo quiso tenerla y le dio a cambio una vara de oro que poseía de cuando él
apacentó bueyes; pero Hermes a cambio de la flauta quiso alcanzar el arte
adivinatoria; Apolo se la concedió y fue instruido en la adivinación mediante
piedrecillas. Además Zeus lo nombró mensajero suyo y de los dioses
subterráneos.
Apolodoro,Biblioteca Mitológica, III, X, 2
Dionisos.
El que vino después, el hijo de Sémele, inventó la
húmeda bebida del racimo y la trajo a los hombres; el que libra a los míseros
mortales de pena cuando se hartan de jugo de la viña, y el sueño y el olvido de
las penas cotidianas da, que no hay otro remedio de los males.
Nacimiento de Baco.
HERMES.- Hera -que ya sabes lo celosa que es- se fue
de tapadillo a casa de Sémele, y la convenció de que le pidiera a Zeus que
fuese a verla con sus relámpagos y sus truenos. Cuando Zeus se dejó convencer y
se presentó además con el rayo, ardió el techo y Sémele murió a causa del
fuego. Entonces me ordenó que abriera el vientre de la mujer y le sacara el
feto, todavía sin formar, pues estaba de siete mese. Cuando hice lo que me
mandaba, se abrió el muslo y colocó allí el feto, para que terminara allí su desarrollo;
ahora al cabo de dos meses, lo ha dado a luz y está delicado a causa de los
dolores del parto.
Luciano, Diálogo de los dioses, IX
Dionisos y Ariadna.
Mientras Ariadna se entregaba a la más profunda
desesperación, Baco para consolarla de la infidelidad de su amante, le ofreció
su corazón y su mano. En el deseo de hacer inmortal el recuerdo de una princesa
tan virtuosa, este dios colocó en el cielo la corona que le había dado. De
pronto se la vio elevarse, y las perlas de que se hallaba compuesta se
cambiaron en astros y formaron esa corona celeste que se ve entre la
constelación del Dragón y la de la Serpiente.
Vesta.
Pronunció un solemne juramento... que sería virgen
el resto de sus días, divina entre las diosas. El padre Zeus le concedió un
hermoso privilegio en vez de bodas, así que ella se asentó en el centro del
hogar recibiendo así la grasa de las ofrendas. En todos los templos de los
dioses es objeto de honor y entre todos los mortales se la tiene por la más
venerada de las diosas.
Himnos homéricos, V